Boda real: el príncipe Harry y Meghan Markle ya son marido y mujer

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Boda real: el príncipe Harry y Meghan Markle ya son marido y mujer

1920 1280 Mariano Doorn

El hijo menor de Lady Di y la actriz estadounidense dieron el sí en el Castillo de Windsor

La ceremonia se celebro en la Capilla de St. George en el Castillo de Windsor. No es cerca del Palacio de Buckingham, que está en Londres. El castillo queda en Windsor, una ciudad antigua pintoresca ubicada a unos 30 kilómetros al oeste de Londres. William y Kate, en cambio, sí se casaron en la capital, en la Abadía de Westminster.
Harry llegó a pie a la iglesia de St. George cuando faltaba algo menos de media hora, acompañado de su hermano William, su testigo de boda, ambos en uniforme de gala militar.

La gente en las calles vitoreó su llegada y la salida del hotel de la novia, retransmitida en las pantallas gigantes.
Markle emprendió el camino a la iglesia en un Rolls-Royce Phantom IV, acompañada de su madre, Doria Ragland. El padre de Meghan, Tomas, no pudo viajar por sus problemas de salud, después de una escandalosa semana que incluyó la polémica por las fotos armadas con un paparazzi.

Markle vistió de blanco -se había discutido si era conveniente, teniendo en cuenta que es su segundo matrimonio-, llevó velo, los hombros cubiertos y el pelo recogido con una tiara que pertenece a la colección de joyas de la reina Isabel II.
El vestido fue diseñado por Clare Waight Keller, directora creativa de Givenchy, con un sensual escote bote.

Entre los invitados que observaban toda la ceremonia, no hubo miembros de otras casas reales europeas, pero sí muchos famosos: el cantante Elton John, la presentadora de televisión Oprah Winfrey, los actores George Clooney e Idris Elba, el ex futbolista David Beckham, las ex novias de Enrique Chelsy Davy y Cressida Bonas y dos argentinos, el polista “Nacho” Figueras y su mujer, Delfina Blaquier. Dos ex novias de Harry estuvieron entre los invitados, pero no el ex marido de Meghan.

Entre los hombres predominaba el jacket oscuro, combinado con chaleco brillante y corbata, ellas con tocados con vestidos de todos los colores, y sus espectaculares fascinators.
Entre tanto, las calles de Windsor estuvieron abarrotadas desde temprano de gente esperando el paseo de los duques en carroza descubierta, después de la ceremonia nupcial. Es que este sábado, la reina Isabel II de Inglaterra nombró a Harry duque de Sussex, conde de Dumbarton y barón de Kilkeel, respectivamente, un título nobiliario inglés, escocés y norirlandés, como manda la tradición, y su mujer ostenta sus mismos títulos nobiliarios.
Al final del paseo, de una media hora, se cerró el telón al público y empezó la parte privada de la boda, con una recepción para 600 personas ofrecida por Isabel II en el castillo de Windsor y una fiesta íntima luego, para 200, en la mansión Frogmore, gentileza del padre del novio, el príncipe Carlos de Gales.